Lamborghini

Murcielago

Lamborghini Murciélago: La Bestia Bajo Control Germánico

El amanecer del nuevo milenio marcó el comienzo de la era más próspera, estable y tecnológicamente transformadora en toda la turbulenta, romántica y a menudo caótica historia financiera de Automobili Lamborghini. Tras varias décadas de sufrir constantes crisis económicas agudas, de ir rebotando lastimosamente de dueño en dueño y de bordear el abismo de la bancarrota absoluta bajo diversas administraciones corporativas deficientes, la legendaria y exhausta firma italiana del toro fue finalmente adquirida en el año 1998 por el inmenso grupo automotriz alemán Volkswagen. A partir de ese momento, quedó bajo el estricto control, la supervisión tecnológica y la tutela directa de la gran marca premium germana Audi.

El primerísimo, crucial y fundamental gran proyecto corporativo íntegramente gestado, desarrollado y nacido bajo este nuevo y poderoso paraguas económico teutón tenía la monumental responsabilidad histórica de reemplazar con dignidad al veterano y obsoleto modelo Diablo como el innegable buque insignia supremo de la fábrica de Sant’Agata Bolognese. Presentado triunfalmente al asombrado público global durante el Salón del Automóvil de Frankfurt a finales del emblemático año 2001, este imponente toro fue bautizado sonoramente como el Lamborghini Murciélago.

Siguiendo de forma romántica y estricta la sagrada liturgia corporativa de la marca, el oscuro nombre adoptado no procedía del animal alado nocturno. Rendía el debido honor histórico al nombre de un legendario e indomable toro de lidia navarro de la casta Pérez de Laborda, el cual, según la tradición, logró sobrevivir a 24 feroces estocadas y cuya vida fue magnánimamente perdonada por el célebre torero español “Lagartijo” en el ruedo de la plaza de Córdoba en 1879 debido a su innegociable bravura de combate.

Diseño Limpio: La Visión Belga de Luc Donckerwolke

En rotundo contraste con las recargadas, aparatosas, barrocas y a menudo hiper-abultadas líneas angulosas de enormes plásticos, aletines y gigantescos faldones atornillados que empañaron la estética de los últimos Countach del 25º Aniversario o de las extremas variantes salvajes del posterior Diablo en los excesivos años noventa, la nueva directiva alemana impuso un criterio severo e inflexible en la mesa de dibujo: la nueva carrocería no debía necesitar trucos estéticos baratos para llamar la atención. Debía destilar pura musculatura limpia, imponente y tensa desde su misma base forjada.

La inmensa y vital responsabilidad creativa de esculpir la carrocería recayó en los capaces hombros del gran talento belga y afamado diseñador jefe de Audi: Luc Donckerwolke. El rotundo y aplastante resultado exterior que entregó fue una majestuosa, sutil y poderosa maravilla atemporal del diseño tridimensional en forma de cuña pura.

  • Ancho, Liso y Fluido: El Murciélago exhibía unas proporciones bajísimas, con enormes, limpias e ininterrumpidas superficies de carrocería de fibra de carbono y acero sumamente fluidas.
  • Bat-Wings (Tomas de Aire Activas): Para resolver inteligentemente el crónico y recurrente problema mecánico de la mala refrigeración térmica interna del motor italiano sin destrozar el fluido perfil limpio inicial, Donckerwolke incorporó una solución militar magistral: dos prominentes tomas aerodinámicas (“bat-wings” o alas de murciélago) situadas sobre los enormes hombros de las ruedas traseras, las cuales se abrían y elevaban automáticamente hacia arriba de manera mecánica al cielo cuando el termostato del motor V12 superaba la marca térmica crítica exigiendo más aire fresco para respirar.
  • Las Puertas Obligatorias: Como era imperativo innegociable para un buque insignia de la casa, conservó celosamente las adoradas y famosas puertas diédricas de apertura vertical en tijera que el Countach había patentado años atrás.

El Rugido de la Tradición y el Abrazo del Haldex

Bajo esta ancha y sobria carrocería germano-italiana latía una vez más el inmortal motor V12 originalmente diseñado por Giotto Bizzarrini, pero en su primera iteración para el Murciélago, este histórico propulsor había sido desmontado, analizado y revisado exhaustivamente por los exigentes ingenieros alemanes de Audi para mejorar sustancialmente su irregular durabilidad. Fue ampliado en cilindrada hasta los 6.2 litros, recibiendo por primera vez sistemas modernos de distribución variable y gestión electrónica robusta, entregando así unos contundentes y fiables 580 CV de pura potencia de tracción.

Además, para lograr domar de manera segura y predecible toda esta indomable furia de motor bajo cualquier tipo de inclemencia meteorológica europea, el Murciélago fue dotado de forma permanente (y ya no como opción, como ocurría en el Diablo VT) de un pesado y robusto sistema de transmisión de tracción inteligente total a las 4 ruedas mediante un acoplamiento central viscoso (AWD). Con este agarre extra, el enorme y voluminoso coche aceleraba implacable desde 0 a 100 km/h en apenas 3.8 segundos y superaba limpiamente la marca de los 330 kilómetros por hora de velocidad punta.

El Canto del Cisne Analógico (La Evolución a LP 640 y LP 670-4 SV)

Con el implacable paso de los años, el modelo Murciélago se fue refinando, endureciendo y aumentando innegociablemente en poder y furia, demostrando el brillante equilibrio entre la cordura alemana y la pasión italiana:

  • LP 640 (2006): La primera gran actualización profunda del modelo, bautizada como LP 640 (Longitudinale Posteriore 640 CV), elevó la capacidad del pulmón de motor aullador a 6.5 litros, de los cuales se extrajeron 640 CV brutos. La estética se revisó con enormes tomas de aire delanteras asimétricas para alimentar al inmenso radiador de aceite y un escape central integrado masivo de forma hexagonal.
  • LP 670-4 SuperVeloce (2009): El brutal, ligero y apoteósico modelo final de despedida. Reduciendo el peso en más de cien kilos mediante un uso masivo de fibra de carbono desnuda en paneles y asientos y prescindiendo de lujos inútiles, los ingenieros exprimieron el vetusto bloque del motor V12 hasta extraer los 670 CV. Además, instalaron opcionalmente un enorme alerón posterior rígido aerodinámico (Aeropack Wing) de pura fibra que aumentaba drásticamente la carga de adherencia, convirtiéndolo en un arma de asfalto aterradora.

El Lamborghini Murciélago tiene el inmenso honor de ser el último hiperdeportivo V12 de la historia de la legendaria marca italiana en ofrecer opcionalmente a sus clientes una maravillosa, purista y táctil caja de cambios manual de seis velocidades con la clásica y fría rejilla metálica cromada en “H”. Aunque la mayoría de los compradores optó por la entonces novedosa caja automática robotizada e-Gear de levas, las escasas unidades del LP 640 equipadas con la varilla manual son hoy en día tesoros de incalculable valor para los coleccionistas.