Bugatti Type 35: La Leyenda
Si quieres entender Bugatti, tienes que entender el Type 35. Es el ADN de la marca. Entre 1924 y 1930, fue absolutamente dominante. Es el coche de carreras más exitoso de todos los tiempos, ganando más de 2.000 carreras. En su apogeo, promediaba 14 victorias por semana en todo el mundo. Ganó la agotadora carrera de resistencia Targa Florio en Sicilia cinco años seguidos (1925–1929). Ganó el Campeonato Mundial de Grandes Premios en 1926. Fue conducido por leyendas, aficionados y realeza por igual.
Ingeniería: “El Peso es el Enemigo”
Ettore Bugatti estaba obsesionado con la ligereza y la pureza del diseño. Famosamente dijo: “El peso es el enemigo”. El Type 35 es una clase magistral en perder kilos manteniendo la fuerza.
- Eje Delantero Hueco: El eje delantero es una sola pieza de acero forjado, pero es hueco. Para hacerlo, Bugatti perforaba un tocho sólido y luego lo doblaba a la forma mientras estaba caliente. Esto lo hacía increíblemente ligero pero más fuerte que una viga sólida.
- Ballestas: La suspensión trasera utilizaba ballestas de cuarto de elipse que pasaban a través de los rieles del chasis en lugar de estar atornilladas debajo de ellos. Esto bajaba el centro de gravedad y reducía el peso no suspendido.
- Soportes del Motor: El motor en sí mismo es un miembro estresado del chasis, endureciendo el bastidor sin añadir refuerzos adicionales.
El Motor de Ocho Cilindros en Línea: Una Obra de Arte
El corazón del Type 35 es su motor de 2.0 litros y ocho cilindros en línea. Es ampliamente considerado uno de los motores más hermosos jamás fabricados.
- Construcción: El bloque y la culata se fundieron como una sola unidad (monobloque) para eliminar la necesidad de una junta de culata, que era el punto débil de los primeros motores. Las tolerancias de mecanizado eran tan precisas que las superficies metálicas sellaban perfectamente entre sí sin juntas.
- Cigüeñal: Funcionaba sobre rodamientos de rodillos y bolas en lugar de cojinetes lisos, lo que le permitía revolucionar a unas inauditas 6.000 rpm.
- Sobrealimentador: Un sobrealimentador tipo Roots alimentaba el motor, aumentando la potencia a 135-140 CV en el Type 35B (versión de 2.3L).
El sonido de un Type 35 a todo gas es un aullido desgarrador y distintivo: una mezcla del zumbido del sobrealimentador y el ladrido del ocho en línea.
Las Ruedas: Una Innovación que Cambió las Carreras
Antes del Type 35, los coches de carreras usaban ruedas de radios de alambre. Estas eran pesadas, propensas a fallar y difíciles de cambiar durante una parada en boxes. Bugatti introdujo las primeras ruedas de aleación de aluminio del mundo.
- Tambores de Freno Integrados: Los tambores de freno se fundían directamente en los radios de la rueda. Esto tenía dos beneficios masivos:
- Ahorraba peso al eliminar el conjunto de tambor separado.
- La rueda giratoria actuaba como un ventilador, arrastrando aire fresco sobre los frenos para evitar el sobrecalentamiento (“fading”).
- Llantas Desmontables: Un mecánico podía quitar todo el conjunto de rueda/freno desenroscando una sola tuerca central, haciendo los cambios de neumáticos increíblemente rápidos. Esto por sí solo ganó muchas carreras para Bugatti.
Conducción: El Arte del Deslizamiento
El Type 35 es diminuto. La cabina es estrecha, diseñada para un conductor del tamaño de un jockey y un mecánico.
- Controles: La palanca de cambios está fuera de la carrocería, a la derecha. Los pedales son pequeños y están muy juntos (famosamente requieren zapatos de carreras estrechos). El volante es enorme y con borde de madera.
- Manejo: Es famoso por su equilibrio neutral. Conduces el coche con el acelerador tanto como con el volante. Sobre los neumáticos delgados de la década de 1920, el Type 35 derrapa maravillosamente a través de las curvas en un deslizamiento controlado de cuatro ruedas.
- Frenos: Frenos de tambor operados por cable en las cuatro ruedas. Para los estándares modernos, son terriblemente ineficaces. Tienes que planificar tus zonas de frenado cientos de metros por adelantado.
Elisabeth Junek: La Reina del Volante
Una de las mejores conductoras del Type 35 fue una mujer: Eliška Junková (Elisabeth Junek). En la Targa Florio de 1928, lideró la carrera contra los equipos de fábrica de Alfa Romeo y Maserati. Estaba venciendo a leyendas como Tazio Nuvolari y Louis Chiron por mérito propio. Aunque un problema mecánico la obligó a terminar quinta, su actuación es legendaria. Demostró que el Type 35 era un coche que respondía a la delicadeza, no solo a la fuerza bruta.
Las Múltiples Caras del Type 35
Bugatti construyó varias variantes del Type 35, atendiendo a diferentes corredores y presupuestos:
- Type 35 (1924): El corredor original de 2.0L atmosférico.
- Type 35A “Tecla” (1925): Una versión más barata para corredores aficionados (“gentleman drivers”). Usaba ruedas de alambre y un motor simplificado.
- Type 35C (1926): Motor de 2.0L sobrealimentado. Ampliamente considerado el de mejor manejo del grupo debido a su equilibrio.
- Type 35T (1926): Una versión atmosférica de 2.3L específicamente para la Targa Florio.
- Type 35B (1927): La evolución definitiva. Motor de 2.3L sobrealimentado, frenos y neumáticos más grandes. Este era el más rápido y potente (140 CV).
El Pur Sang (Pura Sangre)
Ettore Bugatti llamaba a sus creaciones “Pur Sang”—pura sangres. El Type 35 encarna esta filosofía perfectamente. Era rápido, hermoso y caro. Hoy en día, un Type 35 original vale millones. Pero su legado es visible en cada Bugatti moderno:
- La parrilla de herradura proviene directamente del Type 35.
- La línea central que recorre la columna vertebral del Atlantic y el Chiron imita las juntas aleteadas de la carrocería del Type 35.
- Los detalles interiores de aluminio del Veyron rinden homenaje al salpicadero del Type 35.
Es simplemente el coche más importante que Bugatti haya fabricado jamás.